Yo y el Padre somos uno
Lectura del Santo Evangelio según San Juan (10,22-30):
SE celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón.
Los judíos, rodeándolo, le preguntaban:
«¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente».
Jesús les respondió:
«Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, esas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Lo que mi Padre me ha dado es más que todas las cosas, y nadie puede arrebatar nada de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».
Palabra del Señor
ORACIÓN
Señor, muchas veces mi vida es como esas calles estrechas y peligrosas durante la noche. Está iluminada en algunos tramos y oscura en otros. A veces la vida familiar está muy oscura, otras veces es la vida laboral que no parece tener ni una sola lámpara que ilumine un poco el camino. Dame fe para que pueda ver mejor por donde estás actuando, y sobre todo valor para caminar tranquilo y de tu mano ahí donde esté oscuro. Y ayúdame a no soltarte y seguir así hasta que llegue a mi destino en ti. Amén.
PROPÓSITO DEL DÍA
Orar pidiendo la bendición de saberme sostenido por la gracia de Dios.
#CachimboRD

0 comentarios:
Publicar un comentario