jueves, 29 de mayo de 2014

ALGO QUE CONTAR... Un regalo divino del cielo

Pamela Gioconda 
Para algunas mujeres la noticia de ser madre les llega de sorpresa, para otras es un deseo realizado. Empiezas a ver la vida diferente, ahora solo te importa el ser que está por venir, cuidas de ti como si fueras de porcelana.
A mí, ser madre me llegó de sorpresa, cuando menos lo esperaba. La palabra positivo caló en mi mente y en cada centímetro de mi cuerpo, causando un miedo profundo a lo desconocido que se apoderó de mí, hasta que decidí hacerle frente al hecho inminente que palpitaba dentro de mí.
Busqué en internet todo sobre embarazadas y bebés (crecimiento, cuidados, salud), con ello me fui acostumbrando a las nuevas rutinas como dormir más, comer menos y más veces, beber mucha agua, ingerir vitaminas e ir con frecuencia al médico.
Pronto fui concentrando mi mente en la llegada del bebé,  pasaba los días pensando ¿Será hembra o varón? ¿Cuál nombre le pondré? ¿A quién se parecerá? ¿Qué necesito comprarle? La panza me aumentaba y con ella aumentaban mis idas al baño, el deseo de comer y mis ansias por tener a mi criatura entre los brazos.
Poco a poco me fui acostumbrando a mi nueva condición y descubrí que estar embaraza no es como estar enferma, más bien sería como renacer y vivir una nueva vida, que no hay nada de malo en estarlo sino que era una oportunidad para fortalecer los lazos familiares.
Con ayuda de mi madre, tías, amigas y hermana salí adelante y tuve un grandioso embarazo que culminó con la llegada de mi hermosa hija, Gioleni, un regalo del Señor.
Una luz radiante que ha iluminado mi vida con su luz, llenando los espacios que solo una hija puede llenar, enseñándome a amar, a ser paciente, a educar, a saber que hay alguien que vive solo por ti, que cada cosa que hace puede repercutir en la vida de las personas que amamos y que únicamente cuando tú eres madre entiendes lo que tu mamá ha hecho por ti, cuánto ha tenido que dejar de hacer y hasta dónde llega el amor materno.
La vida es un misterio que sólo Dios sabe cómo es; el hecho de que una persona pueda crecer dentro del vientre es el milagro mejor concebido y es por ello que me siento dichosa de que el Altísimo me haya bendecido grandemente al hacerme madre. Le agradezco mucho porque nunca me ha dejado sola.
Porque ser madre es dar la vida por completo, ser madre es para toda la vida, ser madre no es un domingo de mayo, ser madre es cada día, ser madre es un regalo divino del cielo, por eso y muchas cosas más, ¡qué bueno es ser mamá!. Para comunicarse con la autora
FUENTE; La Vida/lisindiario
Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario

DERECHOS RESERVADOS © CACHIMBO RD | DISEÑADO POR Absan Tecnology
|